Pese a críticas de fans #DeathNote es buena adaptación de @netflix 

Nat Wolff es Light Turner en "Death Note" (2017).
Escena de “Death Note” (2017).

Death Note es una nueva adaptación que desde el momento en que se concibió su idea, se ganó el rechazo de los fanáticos del anime o la manga homónima en la que se basa, la que fue creada por Tsugumi Ôba y Takeshi Obata. Esto así, porque hasta ahora se ha demostrado que las adaptaciones que ha hecho Hollywood de previos animes han sido frustrantes para los fanáticos y público común (Dragon Ball: Evolution, The Last Airbender, Ghost in the Shell).

No importa si habían planes para realizarla bien, ya había una predisposición de los fanáticos de la obra original, compuesta por 12 volúmenes en la versión manga y 37 episodios en la versión anime. Esto ya es una tradicional práctica que muy celosamente llevan lectores o seguidores de obras originales que posteriormente son llevadas al cine (Fifty Shades of Grey, Harry Potter, Game of Thrones y más).

Escena de “Desu nôto” (Death Note, 2006).

Previamente, en el 2006, se hizo la primera adaptación de acción en vivo al cine. La misma se titula Desu nôto, dirigida por Shûsuke Kaneko, con los estelares de Tatsuya Fujiwara, Ken’ichi Matsuyama y Asaka Seto. Ese mismo año se estrenó una precuela titulada Death Note: The Last Name, también dirigida por Kaneko y protagonizada por Fujiwara. La primera fue una producción japonesa y la segunda, una asociación entre Japón y USA.

Los fanáticos destrozaron críticamente ambas películas, ya que según ellos desnaturalizan el anime y muchos detalles lucen incoherentes. La serie animada de TV tuvo 2 temporadas de 37 episodios, donde su creador y director Tetsurô Araki se cuidó bastante de que los 5 escritores de los guiones, hicieran un trabajo profundo y totalmente apegado a la manga de Tsugumi Ôba y Takeshi Obata.

Imagen de la serie animada “Death Note” (2006-2007).

No obstante a todo lo indicado previamente, hay que destacar que la adaptación hecha por Adam Wingard para Netflix, es una producción destacada y bien realizada artísticamente. Su realizador – que dirigirá la secuela Godzilla vs. Kong (2020) –  ha demostrado tener gran dominio del suspenso y horror, adquiriendo una estética elegante que se adapta a cualquier trama, incluso por encima del mismo guión. Sólo basta con mencionar a You’re Next (2011), V/H/S (2012), The ABCs of Death (2012) o Blair Witch (2016), entre otras.

El Death Note, producido por Lin Pictures y Vertigo Entertainment, y distribuido por la plataforma streaming  Netflix, es una propuesta que se cuida de captar la atención del público que no está familiarizado con el anime o manga. No hay desconexión en su tratamiento argumental y define claramente a cada uno de sus personajes centrales y secundarios.

Nat Wolff es Light Turner en “Death Note” (2017).

Algo que se pudiera restar a este film, es el hecho de no profundizar más en la psiquis de algunos de sus personajes principales, lo que bien pudo permitir el desarrollo de situaciones más interesantes. Los guionistas Charley Parlapanides, Vlas Parlapanides y Jeremy Slater, hicieron lo posible por condensar de la manera más comprensible posible, en 1 hora y 30 minutos, lo que a la serie anime le costó más de 18 horas.

La fotografía de David Tattersall es en todo momento apropiada (“Outcast”), mientras que la musicalización de Atticus Ross y Leopold Ross es eficientemente oportuna, sin pretender ser pretenciosa. Wingard aplica con notable cuidado la dirección de arte y edición, hechas para él en este film.

Escena de “Death Note” (2017).

Lo mejor de todo es la acertada voz de Willem Dafoe como el demonio Ryuk, gesticulaciones que comparte con el actor Jason Liles. Junto a ellos están como estelares un convincente Nat Wolff como Light Turner y Margaret Qualley como Mia Sutton. Lakeith Stanfield (Get Out), con su papel de “L”, luce bien por momentos, pero en ocasiones exagerado en procura de mostrar una personalidad extravagante. Los secundarios Shea Whigham y Paul Nakauchi también hacen un trabajo convincente.

Debido a su atractivo visual, esta versión de Death Note, es una de esas películas de moderado presupuesto con las que Netflix puede darse el lujo de competir competir contra las salas de cine. Pese a tener un final un tanto desconcertante, esta es una digna adaptación de series anime que no precisa tener exactitudes argumentales. (Buena)

@netflix ‏   

Nat Wolff en “Death Note” (2017).
Lakeith Stanfield es L en “Death Note” (2017).
Escena de “Death Note” (2017).
Margaret Qualley es Mia Sutton en “Death Note” (2017).
Escena de “Death Note” (2017).

Acerca de Francisco Maldonado 555 Articles

Crítico de cine, productor de TV y amante de la música pop-rock retro.

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